Se requiere una ley que salvaguarde patrimonio cultural de la CDMX

Se requiere una ley que salvaguarde patrimonio cultural de la CDMX

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Leobardo Reyes

El congresista Virgilio Caballero Pedraza aseguró que “el legado cultural es algo mucho más profundo, importante y valioso para una sociedad que aquello que genere en términos de simple entretenimiento o por su rendimiento comercial. Por ello es necesario expedir una ley que permita salvaguardar el patrimonio de la Ciudad de México en esa materia”.

Caballero Pedraza mencionó que “alrededor del patrimonio cultural suele generarse una industria económica, cuya importancia no puede soslayarse. Pero el legado histórico, la arquitectura, el arte, las costumbres y tradiciones, y el lenguaje mismo de una sociedad, es algo que trasciende cualquier enfoque meramente comercial”.

Resaltó, “uno de los retos del Poder Legislativo local es consolidar los instrumentos normativos, nacionales e internacionales, que ofrecen una orientación clara sobre el camino que se debe tomar para salvaguardar el patrimonio de la capital”.

Apuntó, “además, pensar en los valores colectivos reproducidos por años y el tipo de interacciones que se han construido a lo largo de nuestra historia como nación. Esto permitirá cumplir con el compromiso de expedir la Ley de Patrimonio Histórico, Cultural, Inmaterial, Material, Natural, Rural y Urbano Territorial de la Ciudad de México”.

Indicó, “dicha legislación se debe elaborar a partir de un enfoque social y que logre el embate de los poderes que exclusivamente pretenden ganancias monetarias a costa de un supuesto impulso a la cultura.Sin embargo, no existe una contradicción insalvable entre la salvaguarda del patrimonio cultural y el desarrollo de la Ciudad de México. El único desarrollo que podemos considerar como deseable es aquel que además de bienestar material, preserve las creaciones culturales y los bienes naturales que dan identidad a la sociedad”.

Recordó que en la década de los 70 ya se advertía que el patrimonio cultural estaba cada vez más amenazado no solo por causas naturales del deterioro, sino también por la evolución de la vida social y económica.