Romo Guerra aplica la Ley arbitrariamente y a su antojo

Romo Guerra aplica la Ley arbitrariamente y a su antojo

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Vecinos y empresarios de la Alcaldía de Miguel Hidalgo, se quejaron que el titular de esta demarcación, Víctor Hugo Romo Guerra junto con su equipo de colaboradores en especial de su director general de Servicios Jurídicos y Gobierno Hegel Cortés Miranda –considerado uno de los discípulos prestigiados del “señor de Las Ligas” Rene Juvenal Bejarano Martínez-, hacen valer la Ley de  desarrollo delegacional de desarrollo urbano y el Programa Parcial Lomas de Chapultepec a su antojo.

A decir de los hombres de negocios y los habitantes de las más de 70 colonias de la alcaldía de Miguel Hidalgo, Romo Guerra “ya tiene muchos pendientes que prometió en campaña y que no ha cumplido, por lo que mejor se dedique a trabajar en serio y cumpla lo manifestado en campaña como la seguridad, vialidad, y poner en orden los complejos inmobiliarios y establecimientos mercantiles que tanto afectan a esta jurisdicción, y no solamente se dedique a su promoción personal difundiendo por su área de prensa sus acciones con ´bombo y platillo´”.

Recordaron que a poco más de dos meses de haber iniciado su administración por segunda ocasión en Miguel Hidalgo, “ha dejado serias dudas, además de ´cobrar´  permisos y aperturas a restaurantes de Polanco, si aplica la normatividad vigente en el ramo a quienes no se ciñen a sus lineamientos, como en el caso de un centro nocturno que le ganó un amparo para seguir funcionando, gracias a las omisiones y falta de revisión en los permisos y otros del área Jurídica y de Gobierno, en los juzgados administrativos tiene varios amparos en litigio, los cuales por lo que se ha visto puede perderlos, pero eso sí,  si no le ´entran´ los clausura con cualquier mínimo pretexto e incluso difunde las acciones por medio de su área de Comunicación Social”.

Otro aspecto que prometió en diversas entrevistas Romo Guerra es el concerniente a la seguridad en la demarcación, los colonos de Miguel Hidalgo esperan que no se dispare el índice criminal tal y como sucede en la Alcaldía Cuauhtémoc, de acuerdo a cifras manejadas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ocupa el nada honroso cuarto lugar en asaltos a usuarios de transporte público, solamente detrás de Iztapalapa, Iztacalco y Gustavo A. Madero.

Apuntaron, cuando la Alcaldía detecta inmuebles que tienen irregularidades, todo se “arregla” con resoluciones administrativas en donde se cobran los derechos de metros cuadrados de construcción no declarados, y con eso se subsana la irregularidad, aunque debe de imponerse una sanción del 10% del valor comercial y se debe de subsanar con la demolición de los metros de construcción que están de más”.

Explicaron que en el caso de los Establecimientos Mercantiles “no se debe de tolerar el funcionamiento si violan el uso de suelo, lo que prosigue es la Clausura.

De acuerdo a afectados con la política del experredista y ahora morenista, Romo Guerra, cobró alrededor de 10 millones de pesos para permitir trabajar a los negocios “La Santa”, “El Cuerno”, “La Buena Barra” y la “Rosa Negra”, para permitirles trabajar tranquilamente, sin embargo, no es así, ya que tras el cobro de esa cantidad, los inspectores de la Dirección Jurídica y de Gobierno, quienes haciendo uso de los recursos legaloides que les permite la ley, les aplican “la Ley de Herodes” y peor, aún, con todo y que se le ha pagado los “costos” de apertura o licencias, les clausura por no querer aceptar las condiciones del alcalde.

En su momento, su antecesora Xóchitl Gálvez Ruiz dio a conocer que investigaba  una red de corrupción inmobiliaria que se dio durante la administración del entonces perredista Víctor Hugo Romo Guerra, que incluye a la banda de  “Los Claudios”, un grupo criminal vinculado con secuestros y conocidos por ser golpeadores a sueldo en especial del exdelegado y actual Alcalde de Cuajimalpa. Adrián Rubalcava Suárez, aunque Romo se defendió diciendo “es lengua larga”.

Gálvez Ruiz, detalló que no sólo se trata de al menos ocho obras irregulares que no cuentan con manifestación de obra y violan el uso de suelo –de las cuales cuatro presentaron documentación apócrifa–, sino de todo un modus operandi que se dio durante la administración de Víctor Hugo Romo Guerra, en donde también hay indicios de que “Los Claudios” operaban invadiendo predios para sacar a los dueños originales y venderlos a inmobiliarias que construían y vendían con celeridad los complejos departamentales.