Lorenzo da Firenze logró histórico ascenso al Kilimanjaro, la montaña más alta...

Lorenzo da Firenze logró histórico ascenso al Kilimanjaro, la montaña más alta de África

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El escritor y activista Lorenzo da Firenze suma una cima más a su exitoso historial de ascensos y cumbres de las montañas más importantes del mundo. Como precedentes están los cinco volcanes más altos de la República Mexicana: Iztacihualtl, Popocatepetl, el Pico de Orizaba, el Nevado de Toluca y la Malinche; de ahí le siguen el Aconcagua (en los límites de Chile y Argentina); el Mont Blanc (el coloso de los Alpes en el continente Europeo); el Chimborazo, el Cotopaxi y Quilotoa en Ecuador; enfrentando en cada uno de ellos sus propios retos climáticos y geográficos. Con la voluntad a flor de piel enfrento un reto más en su vida el subir el Kilimanjaro,  en el continente africano, frontera con Tanzania y Kenia, una de las siete cimas más importantes del mundo.

Narra el escritor “Llegué a los pueblos de Arusha y Moshi al parque Kilimanjaro, al registrarme me hacen la observación de que casi nadie viene de México, que la mayor parte de escaladores vienen de Estados Unidos y Europa, entre los 30’s y 40’s, casi nadie de 60’s… Las caminatas son de largos kilómetros y drásticos ascensos en altura…

Me tomaron mi ritmo cardiaco y mi saturación; no lo podian creer lo que vieron: 93 de sat y 60 beats-per-minute. Ni los jóvenes!”.

Agregó el escritor: “La primera subida fue de 8 kilómetros por una selva tropical hermosa y tupida con diversas especies de plantas y árboles; en el camino se ven fantásticos monos blanquinegros peludos como gatos de Angora. A tres horas de caminata está el primer campamento base, (Mandara Site 2710, metros.) donde pasé la primera noche, una zona de silencio que obliga a la concentración en el objetivo y el total recogimiento natural y espiritual… Al siguiente día, muy temprano, subir al siguiente campamento base Horombo, a 3720 metros, con la alfombra de nubes cumulus tapizando todos los valles y montañas de alrededor y que habían ocultado el blanco y níveo macizo del Kilimanjaro”.

La caminata debe ser “pole-pole” como dicen los Tanzanos, poco a poco, paso a paso.

“El siguiente trayecto es de Horombo a Kibo, el ultimo campamento previo a la escalada riesgosa y final a la cumbre, una caminata de 10 kilómetros, en una ascensión montañística  de mil metros hasta los 4,720 de altitud… En el camino se va abriendo poco a poco la vista franca e intimidante del volcán… se descansa solo unas horas, tratando de dormir, ya que el ascenso inicia esa misma noche… Inicia el ascenso justo a media noche: la escalada consta de varias partes: llegada al Punto Gillman (5,685 mts), equivalente a la cumbre del Pico de Orizaba; inicia el recorrido sobre el labio cimero de la Montaña, bien que aún falta cubrir todo el borde para llegar a la cima suprema. Ahí terminan las partes duras y cansadas pero comienzan los tramos peligrosos y mortales ¡un desliz y caes rodando cientos de metros hacia la muerte!… Por unos instantes le dije a mi guía: esto es insostenible, pidiéndole regresar, mi guía no aceptó, y me insistió en seguir adelante. En los siguientes 200 metros. cada paso es una suela del botín en el aire, pisando nieve solo por el borde; con el corazón roto en la garganta logré traspasar este tramo semivertical… de ahí llegar a la cumbre de la montaña denominada: el techo de África 5,895 metros: El Kilimanjaro.