Godoy se “lava las manos” y comienza a echar culpas ante probable...

Godoy se “lava las manos” y comienza a echar culpas ante probable fracaso

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José Ángel Somera

Ha pasado poco más de un mes de que la diputada con licencia en el Congreso de la Ciudad de México, Ernestina Godoy Ramos asumiera la Procuraduría General de Justicia de la CDMX y comenzará ayer a disculparse de un inminente fracaso al frente de esa dependencia, donde no ha habido mejoras en el combate al delito de alto y bajo impacto, especialmente en los homicidios con origen en el narcomenudeo.

Prueba de ello es que en la conferencia matutina que ofrece el gobierno capitalino a cargo de Claudia Sheinbaum Pardo, la abogado de la metrópoli Ernestina Godoy dijo que la anterior administración “maquilló” cifras de delitos, para mostrar una disminución en las estadísticas criminales.

Detalló que el hallazgo fue descubierto luego del análisis 5 mil carpetas clasificadas como denuncias de hechos. El trabajo arrojó que al menos tres mil 500 fueron mal clasificadas en delitos como homicidio y violación.

 Indicó que “en el tema de homicidios tenemos una cifra muy grande de alrededor de 55 homicidios (al mes) que no fueron reportados como tal. Pero tenemos casos más escandalosos como el de violación. Lo metieron como denuncia de hechos, luego lo pasaron como abuso, como hostigamiento y cuando lo lees es violación”.

Refirió que la administración pasada, también dejó un rezago de 2 mil carpetas de investigación al mes y órdenes de aprensión que “por alguna razón” nunca fueron ejecutadas, por lo que implementarán programas específicos para poder abatirlo, “uno es procesos que deberán tener su propio programa, otro es desconcentradas y otro las centrales”.

Entre los corrillos de la Procuraduría General de Justicia se dice que a Godoy Ramos, se le ha olvidado que ya no es diputada ni del PRD ni de Morena, que asumió una de las instituciones más movidas y con responsabilidad de la metrópoli, junto con lo que es la Secretaría de Seguridad Ciudadana a cargo de Jesús Orta Martínez, y que con el despido de personal masivo, aunque ella argumenta que solamente se trató de poco más de 20 personas, si así falta personal para poder cumplir con las tareas en especial del área operativa, por contar con un presupuesto austero, cómo podrá sacar adelante dicho compromiso.

Refieren que es muy elocuente en sus discursos, pero aquí no nada más es de sacar estudios y análisis de detectar problemas en la forma de llevar la institución, sino que éstos se apliquen en la práctica y den resultados a corto, mediano y largo plazo para cumplir una de las principales demandas de la ciudadanía que es la recuperación de su tranquilidad y poder salir con seguridad a las calles a realizar sus actividades cotidianas.

Durante los últimos días de diciembre de 2018, empleados de la PGJCDMX que sin previo aviso y fuera de horarios normales para algunos, fueron llamados por sus jefes inmediatos quienes les solicitaron firmar un documento en donde “expresan su voluntad de terminar la relación laboral actual”.

Mencionaron que la carta iba dirigida a la titular de la Procuraduría local Ernestina Godoy Ramos, con los nombres de cada empleado que iba a ser despedido, “eso fue totalmente ilegal, no nos llamaron a Recursos Humanos, quieren que firmemos y que perdamos nuestro derecho a recibir una liquidación. Es lamentable que la jefa de Gobierno haya propuesto bajar sueldos de los altos mandos y que ahora seamos nosotros a los que le estén quitando el trabajo”.

En respuesta la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX), dijo que las acciones se tratan de una reestructuración que abarca a mil 80 trabajadores de confianza, a los cuales se les solicitó desocupar plazas, las cuales desaparecerán. El proceso en cuestión consiste en una adaptación conforme a un nuevo tabulador de salarios y niveles que entrará en vigor, por lo que el trámite será desocupar la plaza que desaparece para poder hacer los movimientos correspondientes”.

En ese sentido, los empleados de la PGJCDMX refieren que los afectados son principalmente sicólogos, médicos, abogados y personal que atienen de primera mano a las víctimas, por lo que esperan que haya una solución, pues a pesar de esta disposición del gobierno capitalino, aún hay diligencias que hacer para apoyar a las víctimas.

Los quejosos refieren que “esta situación nos pone en un alto grado de vulnerabilidad porque somos trabajadores que tenemos más de 20 años en la dependencia.  Estamos muy preocupados porque esta situación viola nuestros derechos como trabajadores”.

La Ciudadanía exige resultados, y no nada más buenas intenciones

El paso de Ernestina Godoy Ramos por la PGJCDMX no ha tenido resultados tangibles en el combate a la inseguridad en la capital, sino ahí están las ejecuciones que últimamente se han registrado en alcaldías como Tláhuac, Cuauhtémoc e Iztapalapa, el aumento en el robo a usuarios de transporte público como el metrobús y el Metro, en donde una congresista de Morena le solicitó tanto a ella como al titular de la SSC Jesús Orta Martínez intensificar los operativos para brindar tranquilidad a los miles de pasajeros que utilizan este medio para llegar a sus centros de trabajo, escolares y sus hogares.

Uno de los delitos que sufrió incremento en la Ciudad de México, fue el de robo-casa-habitación en diciembre pasado, de acuerdo a información del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y Procuración de Justicia de la Ciudad de México, a cargo de Salvador Guerrero Chiprés.

Refirió que el delito de extorsión representa 55 por ciento de las denuncias presentadas por los ciudadanos y que el modus operandi de las bandas delictivas es más sofisticado, éstas son integradas por extranjeros oriundos, principalmente, de Sudamérica en específico de colombianos y venezolanos.

Además de que se tiene información de que se han coludido con bandas mexicanas, lo que ha constituido una compleja red de complicidades que se combatirá con todo el peso de la ley.

Suben los índices de violencia

Parece que a Ernestina Godoy Ramos y a su equipo de colaboradores poco o nada les interesa, que la Ciudad de México continúe siendo una de las peligrosas del país y del mundo, los altos índices de violencia han prendido los focos amarillos en organismos no gubernamentales y asociaciones civiles especializadas en la seguridad pública y procuración de justicia, quienes han puesto en evidencia la crisis que existe alrededor del homicidio, así como el aumento de los delitos, en las distintas alcaldías que conforman la CDMX.

El ilícito que más preocupa es el secuestro, homicidio dolosos, robos con violencia en sus diversas modalidades, y lo peor de todo es la desconfianza ciudadana en sus autoridades que ha traído consigo casos de linchamientos, intentos y de “vengadores anónimos”.

Ante tal situación, es importante mejorar los sistemas de capacitación y los protocolos de actuación de la policía y de los ministerios públicos, para evitar que las fallas en el proceso disminuyan la posibilidad de acceder a la justicia. El problema no es el Nuevo Sistema de Justicia Penal (NSJP), sino las fallas de quien lo implementa, y que es de vital importancia que la procuradora Ernestina Godoy Ramos comience a trabajar en serio, y no culpar a las pasadas administraciones por sus yerros.

Y es que a decir de las asociaciones y especialistas en materia de seguridad coinciden en que mientras no se realicen estrategias coordinadas entre los niveles de gobierno y con la sociedad civil para disminuir la corrupción, difícilmente veremos una mejora en las condiciones de seguridad. El combate a la corrupción debe ser el centro de las políticas de seguridad de la capital del país.

Cabe señalar que en su momento el  director general del Observatorio Nacional Ciudadano, Francisco Rivas, dio a conocer que en el primer cuatrimestre de este 2017, la CDMX ocupó el cuarto lugar en robo con violencia; el tercero en robo a negocio y el segundo lugar en robo a transeúnte a nivel nacional, lo que parece nunca fue tomado en cuenta por el  gabinete de Seguridad Pública y Procuración de Justicia del gobierno de Miguel Ángel Mancera Espinosa.

Y, es que las condiciones relacionadas con el homicidio en la CDMX siguen preocupando, debido a que pese a que las tasas de homicidio ubican a la capital del país por debajo de la media nacional, lo cierto es que durante el último año se ha visto crecer el homicidio doloso y de una manera muy importante el homicidio culposo.

En el boletín estadístico de la incidencia delictiva en la ciudad de México de la PGJCDMX, no aparece el mes de diciembre que es cuando comenzó la gestión de Godoy Ramos, y no aparece diciembre, esto se contradice con uno de sus ejes presentados en el gobierno central que es el de transparencia y rendición de cuentas, únicamente aparece hasta noviembre del año pasado.

Durante la última administración perredista los agentes de investigación pidieron que se revisará las cargas de trabajo, las mejoras salariales y prestaciones, además de contar con mejor equipamiento para poder enfrentar a las empresas criminales que operan en la metrópoli, comenzando por la Unión Tepito, y lo que queda del Cártel de Tláhuac-Chalco, que no utilizan cualquier armamento, incluso su fuerza de fuego supera la capacidad de las corporaciones policiacas locales, y que tantas muertes han dejado, aunado a una buena capacitación de Ministerios Públicos para integrar mejor las carpetas de investigación bajo el nuevo sistema penal acusatorio, eso es lo que debe pensar Ernestina Godoy Ramos y su gente, y no en lo que muchos temen en la PGJCDMX una acción disfrazada para realizar una “cacería de brujas”.