El Reino Unido prepara un paquete draconiano de leyes antiterroristas

El Reino Unido prepara un paquete draconiano de leyes antiterroristas

0 744

Londres.- Inéditos y polémicos poderes antiterroristas van a ser aplicados en Gran Bretaña, aunque muchos de ellos podrían terminar siendo revocados por la Justicia porque violan legislaciones de Naciones Unidas.

Con su alerta “severa” ante el temor a un probable atentado terrorista en el reino y sin descartar una participación en los ataques aéreos contra los islamistas del ISIS en Irak, el primer ministro británico David Cameron propuso ayer ante la Cámara de los Comunes una serie de medidas antiterroristas que incluyen el poder a la policía de remover temporariamente pasaportes a sospechosos yihadistas que quieren salir de Gran Bretaña.

A eso se suma la capacidad de impedirles su regreso a los que ya se fueron y quieren volver y la autoridad de relocalizarlos en diferentes partes del país y no en su domicilio original. Esta última es una “orden de control” que había sido impuesta por el laborismo y que fue anulada por los conservadores. También incluye cursos de readaptación para sospechosos para combatir sus visiones fanáticas del Islam, más un trabajo cercano con la comunidad de origen para impedir la radicalización de los jóvenes británicos.

En la reapertura del Parlamento después de su receso veraniego, a pocos días de la Cumbre de la OTAN en Gales y cuando Gran Bretaña teme un atentado tras el regreso de al menos 200 de los 700 yihadistas que han partido a Siria e Irak, Cameron anunció sus medidas luego de analizarlas en su coalición de gobierno durante todo el fin de semana.

Cameron consideró “aberrante” que ciudadanos británicos, educados en sus colegios, declaren su adhesión al ISIS. “Nosotros debemos dejar claro que esto no tiene nada que ver con el Islam, que es una religión practicada pacífica y devotamente por mas de un billón de personas y que inspira incontables actos de generosidad cada día”, especificó el primer ministro.

En una inusual decisión, anunció nuevos poderes para la policía para temporariamente confiscar en el aeropuerto o en los puertos y estaciones los pasaportes de sospechosos que quieren salir del país.

La actual legislación británica lo permite pero la nueva busca llenar “agujeros legales” que impiden a los policías actuar. Un pasaporte no es un derecho en Gran Bretaña. El ministerio del Interior puede ejercer su discrecionalidad para otorgarlo o no ante la prerrogativa real de que hay razones para creer que esa persona está planeando tomar parte en una actividad terrorista. Pero cuando un sospechoso está en la frontera, el policía no puede aplicar esa prerrogativa. Debe limitarse a revisarlo. Allí se terminan sus poderes. La nueva legislación intenta reparar ese vacío.

David Grieve, el procurador general conservador, elevó su preocupación sobre los planes del gobierno para detener a los yihadistas que vuelven a Gran Bretaña. “Las medidas no pueden violar la legislación internacional, tampoco la ley nacional. Es mejor procesar a esa gente aquí”, recomendó. La misma advertencia fue hecha por el gran abogado conservador, Sir Edward Garnier. Les recordó que el gobierno ya tiene el poder de quitar el pasaporte a gente que viaja al exterior para la guerra santa y consideró “muy poco inteligente” imponer una prohibición a los jihadis cuando regresan al reino. “Una cosa es que sea práctica y otra que sea inteligente”, alertó. “El Parlamento puede pasar cualquier ley. Pero el gobierno está controlado por dos convenciones de Naciones Unidas sobre los apátridas y pareciera que el gobierno tiene muchas leyes en el placard que podría usar”, recomendó.

Cameron no dio detalles adicionales de cómo se implementarían pero reputados abogados legisladores le advirtieron los límites. Otra de las medidas es que las compañías de aviación deberán legalmente dar las identidades de sus pasajeros para combatir y ayudar a identificar a los yihadistas. Los que no lo hagan, no podrán ni aterrizar ni despegar de los aeropuertos británicos.

Ante diferentes preguntas de conservadores y laboristas, Cameron aseguró que el gobierno estudia las medidas que va a tomar en Siria e Irak, incluidas potenciales acciones militares. Dijo que consultaría a los legisladores. Pero que, si es necesario, el gobierno actuará rápidamente sin esa previa autorización de la Cámara de los Comunes.