Descaradas y desafiantes: las mujeres declaran la guerra a Trump

Descaradas y desafiantes: las mujeres declaran la guerra a Trump

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Washington, EEUU.- Lo que se vio durante el discurso del presidente de Estados Unidos, celebrado el martes de la semana pasada, confirmó con creces que la batalla para echar de la Casa Blanca al estafador inmobiliario y misógino Donald Trump es cosa de mujeres. Las mujeres ofendidas preparan una campaña contra el mandatario.
De hecho, fueron las mujeres las que robaron todo el protagonismo en una ceremonia tradicionalmente dedicada a la mayor gloria del presidente y a lucirse con su discurso a la nación. Si los gestos son las únicas armas posibles para una oposición silenciosa, las mujeres demócratas supieron aprovecharlas para atacar a Trump y a los conservadores republicanos que aplauden todas sus salidas de tono y sus mentiras.
A iniciativa de la congresista Lois Frankel, la mayoría de sus compañeras demócratas se vistieron de blanco para rendir homenaje a las mujeres que lucharon hasta lograr hace un siglo el sufragio universal en Estados Unidos. También se felicitaron por lograr un récord histórico de mujeres congresistas con un total de 127 legisladoras —102 en la Cámara de los Representantes y 25 en el Senado—, aunque este número sigue siendo aún menos del 25 por ciento del total de miembros del Congreso.
La niña guatemalteca
Tres de estas legisladoras dieron un paso más al frente en su desafío a la brutalidad del gobierno de Trump, cuando decidieron colgarse en sus sacos blancos un pin de Jakelin Caal Maquín, la niña guatemalteca que murió poco después de cruzar la frontera. La menor murió tras pasar dos días sin comer ni beber, debido a que su madre decidió pasar por una zona aislada del desierto, por temor a que la patrulla fronteriza la separase de su hija.
El pin no sólo era una denuncia contra la cruel política de tolerancia cero del mandatario contra la inmigración, sino contra su xenofobia y su racismo. No es casualidad que lo portaran tres mujeres de origen inmigrante: la hispana Alexandria Ocasio-Cortez y las dos primeras musulmanas legisladoras de la historia de EU, Rashida Tlaib e Ilhan Omar.
El video viral de Pelosi
La imagen de la que debería haber sido la noche de Trump se la robó otra mujer de blanco, la veterana Nancy Pelosi. Aprovechando su cargo de presidenta de la Cámara de Representantes, que le da derecho a oír el discurso sentada varios centímetros más arriba del presidente, Pelosi aplaudió exageradamente tras calificar Trump de “ridículo” el intento del Congreso de investigarlo por la trama rusa. Cuando logró que el mandatario se volteara, Pelosi siguió aplaudiendo con un gesto sarcástico que se hizo viral y que fue descrito así por un internauta: “Así es cómo una madre aplaude a su niño. Toda mamá conoce ese aplauso: ¡Buen chico, lo hiciste! Eres el pequeño inteligente de mami”.
El broche a una noche donde quedó patente el empoderamiento femenino lo puso Stacy Adams, la primera mujer negra que dio la réplica de la oposición al discurso del presidente. La excandidata a gobernadora de Georgia, que a punto estuvo de hacer historia tras quedarse a las puertas de la victoria en ese antiguo estado esclavista, fue contundente: “Necesitamos que Trump diga la verdad y respete la extraordinaria diversidad que define a EU”. En otras palabras, que deje de mentir sobre Rusia y que reprima su simpatía por los supremacistas blancos… al menos mientras gobierne.
El muro de la gobernadora
No acabó ahí la noche. Coincidiendo con el discurso de Trump, la gobernadora demócrata de Nuevo México, Michelle Luján, de padre hispano, lanzó un desafío al presidente, al ordenar el repliegue de las tropas de la Guardia Nacional en la frontera de su estado con México.
No satisfecha, colgó un video en el que, literalmente, derriba hasta tres muros, el último de ello con un retrato colgado del presidente, para denunciar que ella sí invierte el dinero en las cosas que importan, como infraestructuras, educación y salud.