“El Gober Precioso” Mario Marín Torres se reservó su derecho a declarar

“El Gober Precioso” Mario Marín Torres se reservó su derecho a declarar

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José Ángel Somera

Ante el juez II de distrito en materia penal con residencia en Cancún, Quintana Roo, el exgobernador de Puebla Mario Marín Torres se reservó su derecho a declarar, una vez que se le informó de que el  Ministerio Público Federal de la FGR le acusa de ser presunto responsable del delito de tortura en agravio de la periodista y escritora Lydia María Cacho Ribeiro.

La delegación de la FGR en la entidad indicó que el equipo legal de Marín Torres (a) “El Gober Precioso” solicitó al juez de la causa la duplicidad del término constitucional, que consta de 144 horas, para resolver su situación jurídica, asimismo, en la audiencia el exmandatario poblano pidió seguir su proceso en arraigo domiciliario debido a su edad, y a un padecimiento en el riñón, así como por la pandemia de Covid-19, pero, el impartidor de justicia le negó la petición.

Durante la audiencia la representación social de la Federación notificó a Mario Marín que el delito que le imputa es considerado como grave por el código de procesos penales federales, por lo que no alcanza el beneficio de la libertad por caución, por lo que deberá permanecer recluido en el Centro de Readaptación Social de Cancún.

Cabe destacar que Mario Marín Torres enfrenta esta acusación desde hace casi ya más de 15 años, Cacho Ribeiro fue detenida en Cancún por agentes ministeriales de Puebla, en cumplimiento a una orden de detención librada en su contra por los delitos de difamación y calumnia, una vez que publicó el libro “Los demonios del Edén”, donde la periodista narra que los empresarios Kamel Nacif y Jean Succar Kuri formaban parte de  una red de prostitución y pederastia, en donde se vieron involucrados personajes de la política.

Lydia Cacho tras ser detenida fue trasladada de Cancún a Puebla, en un trayecto de 23 horas en el cual reveló que fue víctima de tortura psicológica, tras esto salió a la luz pública una llamada telefónica entre el entonces gobernador de Puebla Mario Marín y el empresario Kamel Nacif “El Rey de la Mezclilla”, en la que el exmandatario poblano presumió de haberle puesto “un coscorrón” a Lydia Cacho, además de encargarle a las presidiarias del penal de “San Miguel”, la “atendieran como se debía”, y el empresario le agradeció el favor llamándole “Mi Gober Precioso” y que le iba a mandar una botella bellísima de cognac.

El escándalo llegó a manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en el año 2006, donde se ordenó conformar una Comisión Investigadora, tras conocer la investigación el pleno se abstuvo de señalar al gobernador como supuesto responsable de la violación a las garantías individuales de la periodista, debido a que no se demostró la existencia de “una falta grave a sus derechos”, en términos del artículo 97 constitucional, motivo por el cual no era necesario un pronunciamiento sobre el caso, con lo que concluyó el asunto.

Aunque aceptó que si bien la Comisión Investigadora puso al descubierto algunos actos indebidos y violación a las garantías individuales de la escritora, durante su traslado de Quintana Roo a Puebla, éstas no fueron graves, sino “menores”, por lo que desechó la existencia de un “concierto de autoridades” para atentar contra Cacho.