Detallan corrupción y desvíos de recursos en fideicomisos de Conacyt

Detallan corrupción y desvíos de recursos en fideicomisos de Conacyt

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María Elena Álvarez-Buylla Roces, directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) dio a conocer las tareas de investigación que desarrollaron en torno a los fideicomisos que existían para este organismo encontrando serios contrastes como es el caso de que el objeto del Coacyt es contribuir al avance del desarrollo científico y tecnológico desde México, fundamental para garantizar nuestra soberanía nacional y de contribuir también al bienestar del pueblo de México, al cuidado ambiental, lo que se encontraron es el uso discrecional, opaco, a partir de los fideicomisos, es que se habían realizado -en este caso enfocándose de 2013 a 2018- transferencias millonarias al sector privado vía Conacyt

Entonces, podemos ver aquí que solamente a través de los fideicomisos se transfirieron más de 15 mil millones de pesos y a través de un programa, este programa PEI, que es un programa fiscal que todos los apoyos se iba alimentando, se transfirieron más de 26 mil millones de pesos para dar un total de 41 mil 624 millones de pesos transferidos directamente de Conacyt a empresas.

¿A qué empresas?

Aquí puse solamente algunos ejemplos, algunas de ellas son transnacionales, como ustedes pueden ver. Está ahí IBM, está Monsanto, está Bayer, Kimberly Clark; pero también están algunas grandes empresas nacionales como Volkswagen, Mabe.

Y este rubro, este conjunto de empresas, que aquí solamente pongo a manera de ejemplo, recibieron un total de 891 millones de pesos de recursos públicos so pretexto, y digo so pretexto porque el análisis que hemos hecho realmente cuesta trabajo justificarlo, este recurso público en términos científicos reales.

Y esto quiere decir que globalmente en el sexenio pasado 44 por ciento de todos los recursos gestionados desde Conacyt, supuestamente para desarrollo científico y tecnológico y de innovación que vamos a ver al final, no fue el sexenio de mayor eficiencia de innovación, fueron trasferidos al sector privado y el 56 por ciento al sector público.

Ahora, si nos enfocamos en los fideicomisos de Conacyt, que es el ramo 38, tenemos que de estos fideicomisos que están justamente… bueno, que afortunadamente se están modificando las leyes para poderlos extinguir, 91, 91 fueron formados, instituidos para promover en diferentes formas actividades científicas y tecnológicas.

Tres son institucionales, ahí está el monto, 11 mil 850.20 millones de pesos gestionados en este periodo, 26 son sectoriales.

¿Qué quiere decir esto?

Bueno, estos institucionales se manejan o se manejaban -pronto en pasado- directamente desde Conacyt, estos 26 sectoriales se manejaban en colaboración con diferentes sectores del gobierno federal. Y ciertamente es muy importante el desarrollo científico y tecnológico para sustentar las políticas públicas, pero la manera que esto se hacía implicaba una gran dispersión, atomización.

Y bueno, aquí se fueron 38 mil 709 millones de pesos y 35 de los fideicomisos son o eran mixtos, 32 con cada uno de los gobiernos de los estados y tres con tres municipios, aquí se gestionaron 14 mil 695.70 millones de pesos.

Uno, relacionado con la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, que manejó un monto relativamente pequeño, y todavía estamos analizando los 26 fideicomisos de los centros públicos de investigación puesto que estos se manejaban de manera prácticamente autónoma por cada uno de los centros públicos de investigación.

Y debo decir que la mayor parte de los recursos que están depositados en estos fideicomisos son por ingresos propios de los centros públicos de investigación y van a regresar a sus cuentas con la extinción; entonces, por este lado no debe de haber preocupación.

En total, tenemos un monto de 65 mil 335.70 millones de pesos, que es casi tres veces el presupuesto global, anual del Conacyt, y la cuarta parte de los recursos, solamente los fideicomisos, se transfirieron de manera directa al sector privado.

Las transferencias millonarias al sector primario incluyen muchas empresas, tanto nacionales como transnacionales. Aquí puse solamente un grupo de 10 empresas, algunas de las más beneficiadas.

Resalta esta empresa RH Mexico Simulation and Training, que en realidad es una filial de una transnacional alemana. Y esta empresa sola recibió uno de los proyectos más cuantiosos de toda la historia del Conacyt, que implica un monto de mil 531.6 millones de pesos.

Otra característica que indica, por un lado, pulverización de fondos, que es otra forma de ineficiencia y de falta de planeación estratégica y de establecimiento de prioridades que realmente aseguren el beneficio del pueblo de México y del avance y del conocimiento, pero otro aspecto muy importante es la inequidad.

Y lo que encontramos es que el uno por ciento de los sujetos de apoyo recibieron el 40 por ciento de los recursos de los fideicomisos. Este 40 por ciento implica 26 mil 134.32 millones de pesos, solamente el uno por ciento. ¿Cómo es que se seleccionó ese uno por ciento?

Aquí hay muchísimas preguntas todavía que hay que averiguar. El resto de los recursos, 39 mil 201 millones de pesos se repartieron entre el 65 por ciento restante de los sujetos de apoyo.

Dentro de los fondos sectoriales, los más cuantiosos son los fondos que se tenían o que se tienen todavía entre Conacyt y la Secretaría de Energía, y estos se alimentan de recursos que resultan de una proporción de la venta de hidrocarburos.

De estos dos fondos -uno de ellos se llama el Fondo de Hidrocarburos, el otro de Sustentabilidad- llama la atención la cantidad de recursos transferidos al Instituto Mexicano del Petróleo justamente en periodos que empezaron a ser asociados a la Reforma Energética y en donde el fortalecimiento de Pemex, que es la empresa del Estado en términos de hidrocarburos, no fue realmente muy apoyada a partir de desarrollos científicos y tecnológicos.

Entonces, ahorita vamos a detallar un poquito más cuáles son las cuestiones que nos preocupan de esta asignación tan grande, nueve mil 493.2 millones de pesos al Instituto Mexicano del Petróleo.

También vemos trasferencias a otras instancias, algunas de ellas han dado como resultado proyectos muy valiosos, y vale la pena resaltar que estos proyectos se van a seguir apoyando y de hecho se van a poder apoyar de manera más eficiente. Entre estos proyectos realmente virtuosos están varios del Cicese, que es un centro público de investigación, del Conacyt, algunos proyectos de la UNAM, en fin.

Pero bueno, aquí vemos este proyecto millonario de esta empresa y también una cantidad muy considerable al Tecnológico del Monterrey, que es también una entidad privada. En fin, aquí sorprende nuevamente esta inequidad en la distribución.

Y si vemos en la siguiente trasparencia, vemos que este monto, nueve mil 493 millones de pesos, se distribuyó en 39 proyectos; el 23 por ciento de estos proyectos fueron trasferidos a empresas o centros de investigación extranjeros.

Esto también sorprende, porque si bien es una institución pública, que pareciera que está realizando investigación en favor, por ejemplo, de la empresa del estado más importante en términos de la explotación de estos hidrocarburos, que es Pemex, bueno, sorprende que casi la cuarta parte de estos recursos se hayan trasferido a empresas o instituciones extranjeras.

Los otros fondos que también nos llamaron la atención desde el inicio y empezamos a gestionar con los gobernadores de los estados para irlos cerrando, porque veíamos cuestiones muy preocupantes como las que les voy a resumir a continuación y son solamente algunos ejemplos.

De 2013 a 2018 el 80 por ciento de estos 35 fideicomisos se destinaron para obras de infraestructura de obra civil y sólo el ocho por ciento para investigación en ciencia básica.

El 55 por ciento de los recursos gestionados en estos 35 fideicomisos fueron a 10 estados solamente: Nuevo León, Guanajuato, Jalisco, Yucatán, Baja California, Querétaro, Estado de México, Hidalgo, Zacatecas y Ciudad de México.

Hay multitud de estos ejemplos, aquí reuní 46 llamados ‘elefantes blancos’ que están inconclusos, algunos son edificios realmente muy elegantes, como ustedes pueden ver acá, que implicaron cuantiosas cantidades de dinero.

Tenemos aquí esta primera integración de 783 millones de pesos 708 mil 14 pesos. Y gran parte de estos edificios están prácticamente vacíos, están subutilizados, habrá que ver qué destino darles para realmente aprovechar esta gran inversión que hoy por hoy está convertida en un gran pasivo, incluyendo algunos edificios, como este que está en el centro, que no están concluidos, que están básicamente en obra negra.

Otro fideicomiso que me toca comentar, informar, es el Fideicomiso para los Recursos Deportivos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz en 2014. Este fideicomiso se creó en 2009. La unidad ejecutora fue el gobierno del estado, a pesar de que la aportación mayoritaria fue del gobierno federal con mil 873 millones de pesos, el 96 por ciento; así que se cedió indebidamente el ejercicio del gasto y el control del mismo al gobierno del estado de Veracruz, que sólo aportó 80 millones de pesos, el cuatro por ciento.

El objeto de este fideicomiso fue el de la construcción, el desarrollo y la remodelación de la infraestructura deportiva del estado de Veracruz para la realización de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe del 2014. El fiduciario fue Scotiabank.

Las irregularidades, que por cierto fueron muy mediáticas, la primera es que se concentró el capital en un fondo que popular se llamó ‘la licuadora’, donde se mezclaron todos los recursos federales y estatales, y se dispuso de ellos de manera arbitraria y discrecional.  Se desconoce el destino y uso final de 867 millones de pesos, el 44 por ciento, no existe ninguna documentación.

La mayoría de las obras de infraestructura se entregaron inconclusas y algunas nunca se utilizaron, como en las villas. Muchos atletas, entrenadores e invitados fueron ubicados en hoteles de paso porque no había dónde hospedarlos.

Además, se asignaron recursos para obras faraónicas como la construcción del palco presidencial del estadio Luis ‘Pirata’ Fuente y la remodelación del centro de negocios del World Trade Center Boca del Río.

No se realizó ninguna evaluación técnica de las obras de infraestructura por 684.7 millones de pesos y se adjudicaron mil 308.5 millones de pesos, sin apego a los requerimientos normativos del gobierno federal.

Hay una lista por aquí de las obras que no se encontraron terminadas: la Villa Centroamericana, la remodelación del estadio ‘Pirata’ Fuente, la Arena Veracruz, el Centro Acuático, el Pabellón de Frontón, el estadio de béisbol ‘Beto’ Ávila, el edificio del Estacionamiento Verde, la rehabilitación del Instituto Veracruzano del Deporte, la remodelación inconclusa del parque de patinaje.

Este fideicomiso es una prueba evidente de la corrupción que existió en el manejo de recursos federales a través de esta figura. Financiar la organización de los Juegos Centroamericanos y de Caribe a través de un fideicomiso federal estatal resultó un desastre deportivo, financiero y mediático, una vergüenza para el país.

DURAZO SE DESPIDE

Alfonso Durazo, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) confirmó su renuncia al gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Al inicio de la conferencia mañanera del titular del Ejecutivo, Durazo comenzó con la presentación del informe mensual en materia de seguridad, y dijo que sería la última vez que presentaría estos datos.

De acuerdo con los trascendidos, Alfonso Durazo buscará ser candidato de Morena a la gubernatura de Sonora en la elección del próximo año.

López Obrador había pedido a todos los integrantes de su gabinete que quisieran buscar un cargo de elección popular el próximo año que renuncien.