Promueven combatir hostigamiento telefónico por cobranza y exceso de publicidad

Promueven combatir hostigamiento telefónico por cobranza y exceso de publicidad

0 208

Leonardo Juárez  R.

Ante el frecuente acoso por cobranzas vía telefónica que han denunciado los usuarios de servicios financieros y la publicidad para los consumidores, el Congreso de la Ciudad de México analiza enviar al Congreso de la Unión una iniciativa para reformar la Ley Federal de Protección al Consumidor, a propuesta del diputado local Fernando Aboitiz Saro.

Aboitiz Saro expuso que de acuerdo con sus atribuciones constitucionales el I Congreso de la Ciudad de México puede generar iniciativas de ley, y en este caso se abordan temas como el acoso de despachos de cobranza a consumidores para obligarlos a que paguen los créditos o servicios financieros contratados, hasta llegar al grado de hostigarlos a través de llamadas telefónicas, correspondencia o correos electrónicos con la advertencia de un posible embargo.

Recalcó, con esta iniciativa se busca combatir el hostigamiento, pero con temas de excesiva publicidad de empresas proveedoras de servicios, vía teléfonos móviles o correos electrónicos personales. “Para ello, la iniciativa propone reformar el artículo 17 de la Ley Federal de Protección al Consumidor. De aprobarse por los congresistas de la Ciudad de México se enviaría al Congreso de la Unión”.

Aboitiz Saro mencionó que la propuesta es que dicho precepto prohíba la práctica de utilizar información de los consumidores con fines de cobro a través de direcciones electrónicas, teléfonos móviles o por cualquier otro medio, así como condicionar la prestación de servicios a la autorización para recibir publicidad, cobros o cualquier otro mensaje a través de dichos medios.

Apuntó, en esa iniciativa se refiere que en el periodo que comprende de enero de 2007 a mayo de 2014, se registraron 188 mil 942 quejas ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF),  en materia de gestión de cobranza indebida, de las cuales 65.1 por ciento, es decir, 122 mil 990 corresponden a actos de molestia a clientes que no son los deudores del crédito atrasado.

Detalló, otro 18.5%, (35 mil 93)  denuncia a agentes que incurren en maltrato y ofensas hacia los deudores, y el 14.1% restante (26 mil 447) se origina porque a pesar de que las personas ya han pagado el crédito en cuestión, los despachos los acosan de forma reiterada.

Refirió, en 2014 la legislación se reformó con la finalidad de regular a estos despachos para evitar violaciones y arbitrariedades que afectaran los derechos de los consumidores y usuarios. Dentro de los aspectos que se regularon destacan: las llamadas telefónicas a deshoras, el demandar el pago de la deuda a menores de edad o adultos mayores,  el uso de conductas agresivas y de palabras altisonantes, e incluso el amenazar con cárcel a los deudores.

Resaltó, “no obstante, las instituciones financieras y las empresas prestadoras de servicios han encontrado una nueva forma de notificar el adeudo y realizar su cobro, ahora mediante mensajes de texto (SMS) a teléfonos celulares, práctica que se ha convertido en un nuevo hostigamiento contra los deudores”.

Comentó,  a los avances en la tecnología de la comunicación, le ha seguido la incursión de los mercados que utilizan este medio a fin de promoverse mediante los mensajes publicitarios. Abundan pesadas páginas con contenido publicitario que provocan la ralentización de los equipos, es decir, se reduce la velocidad.

Además, se genera una gran cantidad de publicidad, avisos o estrategias de mercado que redirecciona al consumidor de una a otra página; se abren nuevas ventanas de manera automática, sin el consentimiento del usuario, que llevan a ofertas de viaje, concursos, descuentos en tiendas departamentales, cambios de compañía telefónica.

Añadió, “en suma  utilizan indebidamente nuestros datos personales e invaden nuestra intimidad personal. Por este motivo es importante evitar esta práctica, que si bien  puede ser usada eficientemente, también puede usarse al grado de hostigar a los usuarios y consumidores como lo es hoy en día”.