Donald Trump sugiere postergar elecciones

Donald Trump sugiere postergar elecciones

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Cuando faltan 96 días para las elecciones en Estados Unidos, el presidente Donald Trump, que aspira a la reelección, sugirió este jueves postergarlas argumentando que el uso del voto por correo hará de estos comicios “los más fraudulentos en la historia”. Trump, quien en 2016 recibió unos 3 millones de votos populares menos que su rival demócrata Hillary Clinton y llegó a la Presidencia por los votos del Colegio Electoral, aparece ahora en la mayoría de las encuestas a la zaga de su posible rival, el demócrata Joe Biden.

En razón de la pandemia de COVID-19, numerosas autoridades estatales, el Partido Demócrata y organizaciones de la sociedad civil promueven el voto por correo para la elección del 3 de noviembre que, además de decidir la Presidencia del país, renovará un tercio del Senado y la totalidad de miembros de la Cámara de Representantes.

“Con el voto universal por correo (que es diferente del voto ausente, el cual es bueno) la de 2020 será la elección más imprecisa y fraudulenta en la historia”, afirmó Trump en su cuenta Twitter. “Será un gran bochorno para Estados Unidos”, escribió Trump, y a renglón seguido propuso: “¿Postergar la elección hasta que la ciudadanía pueda votar de forma apropiada y segura?”. En una entrevista reciente con la cadena FOX, Trump ya sugirió que “tendría que ver” si acepta el resultado de la elección, algo que ya había hecho también pocas semanas antes de la elección de 2016.

En 244 años de existencia de la República nunca se ha suspendido una elección nacional en Estados Unidos, ni siquiera la de 1864, que ocurrió cuando el país estaba en el tercer año de su Guerra Civil. De acuerdo con la Constitución, el presidente de Estados Unidos no tiene autoridad legal para postergar o cancelar una elección y “el Congreso debe determinar la fecha de elección de los electores y el día en el cual emitirán sus votos, con esa fecha aplicable para todo el país”.

Por otra parte, el empresario Herman Cain, quien aspiró a la candidatura presidencial republicana en 2012 y era un aliado del presidente de EU, Donald Trump, falleció por la COVID-19, una enfermedad que le fue diagnosticada en junio pasado.

«Herman Cain -nuestro jefe, nuestro amigo, como un padre para muchos de nosotros- ha fallecido», reza un mensaje difundido por Dan Calabrese, editor en jefe del sitio web de Cain.

Aunque no se precisó dónde contrajo el virus, la enfermedad de Cain se conoció después de que asistiera, el pasado 20 de junio, a un mitin del presidente Trump, en Tulsa (Oklahoma).

Ese acto político fue muy criticado porque muchos de los asistentes iban sin protegerse con una máscara, entre ellos el gobernador de Oklahoma, el republicano Kevin Stitt, quien el pasado 15 de julio anunció que había dado positivo en las pruebas de coronavirus.

El obituario publicado este jueves relata que Cain, reconocido además en el país por haber sido CEO entre 1986 y 1996 de la cadena de restaurantes de comida rápida Godfather’s Pizza, sufrió complicaciones respiratorias a causa del virus.

«Sabíamos cuando fue hospitalizado por primera vez con COVID-19 que esta iba a ser una pelea difícil», puntualizó el escrito. Y agregó: «Herman tenía 74 años. Aunque básicamente era bastante saludable en los últimos años, todavía estaba en un grupo de alto riesgo debido a su historial de cáncer».

El mensaje destacó que el líder republicano acababa de empezar un nuevo programa en Newsmax TV y estaba entusiasmado «por jugar un papel en la campaña electoral 2020». En abril del año pasado, cuando dio a conocer que desistiría de su intención de nominarlo para ocupar una de las siete plazas de la junta de la Reserva Federal (Fed), Trump se refirió a Cain como «mi amigo» y un «hombre verdaderamente maravilloso». «¡Herman es un gran estadunidense que realmente ama a nuestro país!», señaló entonces Trump en su cuenta de Twitter.

Cain negó siempre las acusaciones, pero ante la posibilidad de que fuese postulado para la Fed se conoció que una de sus supuestas víctimas estaba dispuesta a testificar en su contra en una hipotética audiencia de confirmación en la Cámara Alta.