Necesario mejorar toda la atención médica de salud pública: AMLO

Necesario mejorar toda la atención médica de salud pública: AMLO

0 398

Durante su visita a Zongolica, el presidente Andrés Manuel López Obrador reiteró la necesidad de mejorar los servicios de salud en todo el país para brindar atención de calidad a la población más vulnerable y reducir la tasa de mortandad debido a falta de medicamentos.

Y ahora regresamos porque se logró un triunfo, una victoria y vamos nosotros a cumplir todos los compromisos. No vamos a quedarle a deber nada al pueblo de México, nos vamos a poner al corriente.

Ya todo eso se está resolviendo, vamos a mejorar el sistema de salud que es lo más importante, porque siempre pensé y decía yo que estaba peor el sistema de salud que el sistema educativo, y ahora estoy seguro de que, en realidad, en efecto, está peor el sistema de salud que el sistema educativo.

El sistema de salud se dejó caer mucho, no les interesaba y es muy grave, por eso estoy haciendo las giras visitando hospitales, los 80 hospitales del IMSS-Bienestar los voy a visitar y voy a ocuparme de manera personal para levantar el sistema de salud pública en el país. Es mi compromiso.

Entonces, sí necesitamos mejorar toda la atención médica de salud pública, que podamos mejorar lo que conocen ustedes como régimen ordinario, es decir, que mejore el Seguro, el ISSSTE, para atender a derechohabientes, y que con el Instituto que se creó de la Salud para el Bienestar, se atienda a la población que no tiene seguridad social, es decir, a la mayoría de la población, a la gente más humilde, la gente más pobre.

Y que los servicios de salud, atención médica y medicamentos sean gratuitos y que no sólo sea el llamado cuadro básico, porque hasta en eso hay una gran injusticia. En una unidad médica rural puede haber 120 claves, aquí en el hospital 280 claves, pero en el régimen ordinario 700 claves, y están autorizadas mil 200 claves.

¿Qué significa esto? Que entre más pobreza, menos claves, menos medicinas. Hay enfermos de primera, de segunda y de tercera. Eso se va a terminar, somos iguales. No va a ser nada más el cuadro básico y por eso estamos considerando cuatro acciones:

Una acción es que no falten las medicinas en centros de salud, en unidades médicas, en hospitales. Yo conozco este sistema IMSS-Bienestar, porque en efecto este sistema se creó en 1979, tiene 40 años, y en 1979 -la señora que nació aquí en este hospital- este hospital se fundó, como nos lo han dicho, en 1980; pero en ese entonces, de 1977 a 1982 yo fui director del Instituto Nacional Indigenista en Tabasco y fui el delegado de Coplamar en ese periodo, que fue cuando se crearon las unidades médicas y se empezaron a hacer los hospitales. Entonces, conozco muy bien este sistema, primero fue IMSS-Coplamar, luego IMSS-Solidaridad, luego IMSS-Oportunidades, luego IMSS-Progresa y luego IMSS-Prospera y ahora IMSS-Bienestar. Lo conozco muy bien.

Decirles que no va a desparecer este sistema; al contrario, se va a mejorar el sistema, IMSS-Bienestar, que no falten -ni en el IMSS-Bienestar ni en lo que era el llamado Seguro Popular- que no falten los medicamentos, que haya abasto permanente.

Y ya se nombró al instituto, al director del Instituto de Salud para el Bienestar, Juan Ferrer, que está aquí con nosotros. Él se va a hacer cargo de lo que era el llamado Seguro Popular que ni era seguro, ni era popular, por eso se cancela.

Y en ese instituto va a trabajar encargado de que no falten las medicinas el doctor Alejandro Calderón Alipi, que está aquí con nosotros. Él es responsable de que no falten las medicinas.

Por cierto, abro un paréntesis para decir: hay que trabajar mucho en la prevención, porque ya ustedes lo saben, son muchos los enfermos de diabetes, hipertensos y todo esto no era lo que predominaba en Zongolica y en el país, eran otras enfermedades. Estas tienen que ver con cambios de hábitos alimenticios.

Hay que prevenir mucho, es mejor que prevenir que curar, por eso la labor tiene que ser preventiva.

Llegó al grado de que tomarse un refresco era tener una fama, era como una distinción el que tenía para comprar un agua que no se sabe ni de qué está hecha, cuando es muchísimo mejor un jugo de naranja, la papaya, el pozol, las bebidas, muchísimo más nutritivas, no dañan, y no sólo eso, son más baratas, porque hagan la cuenta, una bolsa de papitas lo que cuesta.

¿Qué no es mejor comprar una papa y hacerla?

Claro que sale más barata, no sólo es que come uno muchísima sal y a lo mejor no ayuda a la salud, es también el costo de bebidas de estas artificiales, se gasta la gente dinero en eso, mucho dinero.

Una de las zonas en donde más refresco se consume en México es en Los Altos de Chiapas, la única ventaja que se tiene es que no hay cervecerías, pero sí hay ¿saben cómo le llaman? refresquerías.

Es decir, así como la cervecería, pero no para vender cerveza, sino para vender el refresco y es un lujo, como se dice allá, se siente galán estar sentados tomando su agua industrial. Y hay que ver todo esto cómo ha dañado en la salud.

Pero, bueno, ahí cierro el paréntesis, nada más para no olvidar lo preventivo; si no, nos alcanza ningún presupuesto, vamos a tener que tener hospitales de segundo, de tercero, de cuarto de quinto nivel atendiendo enfermos, porque no tenemos una buena política preventiva de educación para la salud. Esto hay que tenerlo en cuenta.

También lo otro, los médicos, que no falten los médicos, los especialistas.

¿Saben qué hicieron estos corruptos neoliberales?

Fueron atajando la entrada de los que querían estudiar en la universidad, rechazaban a los que querían ingresar a las escuelas, a las facultades, a los que querían estudiar medicina, con la mentira de que no pasaban el examen de admisión.

Ahora México tiene menos médicos y menos especialistas de los que necesita. Fíjense el daño tan grave que causaron. Por eso ahora tenemos que darle oportunidad a todo el que quiera estudiar, que mejore, que se amplíen las matrículas, que no haya rechazados, que estudien medicina y que podamos tener los médicos necesarios.

Lo otro es que como no hay médicos suficientes, sobre todo especialistas, pues no quieren trabajar los especialistas en las comunidades apartadas, no quieren venir los especialistas a Zongolica, quisieran quedarse en Orizaba, en Córdoba y si es Veracruz, mejor.

Está bien que el radiólogo se quede si quiere en Veracruz o en Orizaba o en Córdoba, pero el radiólogo que trabaje en Zongolica va a ganar más que el radiólogo que trabaje en Veracruz.

Todo esto lo vamos a ir resolviendo. Por eso me da mucho gusto que me acompañe en la gira, estoy muy contento, porque me quita mucha responsabilidad, porque es una gente de primera, el director del Seguro Social, Zoé Robledo, que está aquí con nosotros.

Le decía yo a Zoé… miren, para que vean cómo se degradaron las cosas.

El Seguro Social tuvo de director a Antonio Ortiz Mena, que después de ser director del Seguro Social fue secretario de Hacienda en dos gobiernos: en el gobierno de López Mateos y en el gobierno de Díaz Ordaz. Cuando fue don Antonio Ortiz Mena secretario de Hacienda la economía de México creció como nunca, a tasas del 6 por ciento anual, no hubo inflación y no hubo devaluación, y no se endeudó el país, fue cuando se hicieron las grandes obras, la infraestructura de México. Por cierto, fue secretario de Hacienda, fue director del Seguro Social y no era médico ni era economista, era abogado. Hizo muy buen trabajo en el Seguro Social.

José Manuel Grajales polito

No obstante, los ahí presentes reclamaron airadamente al director del hospital rural zongolica, José Manuel Grajales, a quien le reprocharon que no brindaba la atención adecuada y que era mentira que esté al tanto de los requerimientos de las personas.

Mientras en el discurso de Grajales se escuchaba que desde 2017 solo ha habido una muerte materna en este hospital, Rosete aseguraba: «¡No es verdad! Ya van cinco muertes maternas”, gritaban los dirigidos por Heriberto Rosete, dirigente del Sindicato Nacional Libre de Médicos Generales.

Los inconformes derribaron vallas a fin de acercarse al templete, al tiempo que exigían una ambulancia, equipo de rayos “X” y más medicamentos, situación que provocó confusión, pero a fin de cuentas todo quedó en algunos gritos.

Durante su discurso, el director agradeció a nombre propio y de todos los que trabajan en ese hospital, la presencia del Presidente, lo que demuestra el compromiso que tiene con la salud de la población rural y de los pueblos originarios de nuestro país, y principalmente con la salud de los habitantes de la sierra indígena de Zongolica.

Recordó que el Hospital Rural Zongolica inició funciones un 22 de agosto de 1980, en ese entonces, llamado Clínica Hospital de Campo IMSS-Coplamar. Desde entonces y a la fecha beneficia a 14 municipios de la Sierra de Zongolica y que en población equivale a un total de 150 mil habitantes, en su mayoría indígenas.

Contamos con una zona de servicios médicos conformada por dos regiones, 40 unidades médicas rurales, dos Caro, una organización comunitaria integrada por 20 voluntarios rurales, 19 parteras quienes han realizado una labor muy importante, como es el cuidado, vigilancia y acompañamiento de la mujer embarazada, lo que ha contribuido a la disminución de forma significativa de la muerte materna, una de las prioridades del programa.