María Penella, Karina Gidi y Odiseo Bichir estelarizan Pequeña voz, montaje dirigido...

María Penella, Karina Gidi y Odiseo Bichir estelarizan Pequeña voz, montaje dirigido por Alonso Íñiguez

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José Luis Ramírez Ibarra

Laura Hoff es una muchacha tímida y callada quien prefiere encerrarse en su habitación a escuchar música y así no tener que tratar con las personas, en especial con Mari Hoff, su madre; una mujer extrovertida en exceso la cual se comporta como una desinhibida caza-maridos a pesar de ser en realidad una viuda que ya no es tan joven como intenta aparentar.

Precisamente a causa de la muerte de su padre es por lo que Pequeña voz (como su madre llama a Laura) se la pasa escuchando su tocadiscos día y noche. Al reproducir los acetatos que en vida le pertenecieron a su progenitor, de alguna forma intenta mantener viva la memoria de su ser querido, al tiempo que aprende las canciones y conoce a cada uno de los intérpretes de las mismas. Y es allí, en la soledad de su cuarto y al ritmo de las notas ocultas en cada surco y liberadas por la aguja del tornamesa; que Pequeña voz manifiesta su talento secreto: una prodigiosa cualidad para cantar e imitar a los cantantes y divas que forman parte de su amada colección.

Este singular don es desdeñando por su madre (quien por añadidura detesta toda la música de Pequeña voz). Pero Ray Say el engreído y patán prometido de Mari Hoff, ve en ella algo diferente. Al ganarse la vida como un incipiente cazador de talentos, y tras escucharla cantar por casualidad, Say cree haberse topado con una mina de oro que le dará a ganar mucho dinero y le otorgará un reconocimiento el cual ha acariciado por años. Y contagia a Mari con este sueño de opio.

Sin embargo, Pequeña voz no comparte este entusiasmo, ni los sueños de grandeza de ellos. De hecho, cantar frente a otros le angustia, y la sola idea de presentarse frente a un público le aterra. Y es a partir de este hecho (y de las presiones a las cuales es sometida por la inescrupulosa pareja) que es empujada a través de un calvario y comienza a minarse su frágil existencia, siendo evidente que a nadie (o casi nadie) le importan sus pensamientos y sentimientos, y solo la ven como un medio para satisfacer los deseos, ambiciones y metas egoístas de quienes le rodean.

Pequeña voz adapta la obra intitulada The Rise and Fall of Little Voice original del dramaturgo inglés Jim Cartwright. La actual puesta en escena corre a cargo del director Alonso Íñiguez. En ella Karina Gidi y Odiseo Bichir interpretan a Mari Hoff y Ray Say respectivamente, mientras que el papel estelar recae en los hombros de María Penella, un talento joven egresado de la Royal Central School of Speech and Drama, en Londres, Inglaterra, y quien ha participado en obras como Los Miserables, El Diario de Ana Frank, El Hombre de La Mancha y Privacidad.

Complementa el elenco de la obra Amanda Farah como la silente y siempre sumisa Sadie; Sebastián Lavaniegos como el introvertido e inocente Billy, Alejandro Morales como el codicioso y un tanto decadente Señor Boo y la pianista Marisol Sánchez Neri.

Pequeña voz se escenificará hasta el 14 de julio en el Teatro Milán (Lucerna 64, esquina Milán. Colonia Juárez, Delegación Cuauhtémoc).