Carlos Ahumada, el rostro de un corrupto

Carlos Ahumada, el rostro de un corrupto

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El empresario Carlos Ahumada se ha visto por muchos años, involucrado en asuntos ilegales como el uso de documentos falsos para poder vivir en México, los videoescándalos con René Bejarano, así como su evasión fiscal y el fraude realizado en la Delegación Gustavo A. Madero, motivo que le costó permanecer tan solo cuatro años en la cárcel.

Ante estos actos de corrupción Ahumada sostiene que sus videoescándalos, él entregó los videos a cambio de dinero para pagar sus deudas y de protección política por una supuesta persecución del gobierno de López Obrador.

De los $400 millones que dice le prometieron, el empresario recibió 35 y, sin cobertura política, fue a la cárcel por sus actos de corrupción.

Ahumada fue perseguido hasta Cuba, de donde fue deportado para después ser encarcelado en México por corrupción, mientras todo el país observaba en televisión a René Bejarano, operador político de López Obrador, meterse miles de dólares a los bolsillos.

En un fallido intento por hacerse víctima de una conspiración producto de la lucha por el poder entre el panismo foxista y el perredismo de López Obrador, el dueño de Grupo Quart se destapa tal cual es: como un empresario sin moral, corrupto y con hambre de poder, pero que ni siquiera ha sido lo suficientemente hábil para sacar provecho de sus ilegalidades.

Hoy todo México sabe que quiere utilizar el poder del dinero para conseguir, claramente a la mala, a millonarios negocios de los hombres del gobierno.

Cabe mencionar que este corrupto empresario, lanzó hace unos años un libro que denominó “Derecho de Réplica”, donde Ahumada Kurtz pretende enarbolar como bandera un derecho de réplica que en ningún momento le fue negado, pues nunca faltaron voceros a su servicio que se encargaron de difundir su versión de una historia llena de chantajes, información incompleta, mentiras y gran cinismo; a grado tal que pretendía hacerse pasar como un preso político, cuando en realidad se trata de sus aventuras y robos que, por desgracia, puede seguir en libertad por la incapacidad de las procuradurías de justicia del DF y del gobierno federal.

Pero la lista de tropiezos del empresario continúa, y es que otro de sus “negocios”, el fútbol, también lo ha llevado a la ruina y el fracaso.

Carlos Ahumada Kurtz ha sido parte de la directiva de cinco equipos de fútbol (3 en argentina y dos en México), cuatro de los cuales los dejó en una profunda crisis económica y deportiva.

Esto refleja que Ahumada no nació para los negocios, ni los entiende pues tiene malos manejos acompañados de mala suerte que lo han hecho caer en picada.

En 2002 adiquirió la franquicia del equipo León, perteneciente a la división de ascenso de la liga mexicana de fútbol. Carlos fue dueño del equipo de 2002 a 2005 y aunque estaba en la cárcel, seguía al frente de los esmeraldas. Este hecho llevó al equipo a pasar por una crisis económica y deportiva. Además, el empresario fue acusado de despojo y fraude en la adquisición de un club deportivo para uso del equipo guanajuatense.

Un año después, en 2003, Carlos Ahumada adquirió al equipo Santos Laguna. Este equipo, al igual que León, fue víctima de la mala administración del argentino ya que pasó por la peor crisis que ha tenido el club, debido a que Ahumada lo dejó con muy poco capital y a un paso del descenso en tan sólo un año. Además de malos manejos del equipo, Ahumada fue acusado de vínculos con narcotraficantes luego de recibir un pago por 94 mil dólares, provenientes de operaciones por lavado de dinero.

Luego de salir de la cárcel en 2007 se trasladó a Argentina, donde se apoderó del equipo Talleres de Córdoba. Sin embargo, una orden judicial le impidió continuar como propietario del club. Tras esta decisión, Carlos Ahumada Kurtz se llevó todo lo que a su parecer le pertenecía, incluyendo butacas del estadio, lámparas y otros objetos del club.

Por igual sucedió cuando llegó al equipo Juventud Unida Universitario, pues luego de que los dirigentes firmaran una petición para separar a Ahumada del equipo, este llegó con tres camiones de mudanzas para sustraer objetos del club, incluyendo el vestuario, sin duda un negativo más a su lista.

Claramente Carlos Ahumada se puede nombrar con dos títulos en específico: vividor y estafador.

Actualmente el argentino ocupa la presidencia del Club Sportivo Estudiantes de San Luis, perteneciente a la tercera división del fútbol de esa nación, mismo que pasa por una ruptura entre los socios del equipo por un tema económico.