Incidente en ascensor con Obama saca a directora del Servicio Secreto

Incidente en ascensor con Obama saca a directora del Servicio Secreto

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Washington.-Julia Pierson, directora del Servicio Secreto, en el ojo del huracán por graves fallos de seguridad. Una serie de fallas en la seguridad del presidente Barack Obama, algunas de ellas vergonzosas, provocaron este miércoles la renuncia de Julia Pierson, directora del Servicio Secreto de EE. UU., la agencia encargada de velar por el bienestar del mandatario y su familia.

La salida de Pierson, la primera mujer al frente tan importante cargo, se precipitó tras ser citada al Congreso para que explicara un incidente que se presentó el viernes de la semana pasada cuando un hombre se saltó la cerca que rodea la Casa Blanca e ingresó hasta el ala de la mansión donde se encuentran los dormitorios del presidente y sus hijas Sasha y Malía.

Omar González, un veterano de la guerra de Irak, llevaba un cuchillo en su bolsillo y logró atravesar, casi como ‘Pedro por su casa’, los supuestos cinco anillos de seguridad que protegen al mandatario estadounidense.

Pero más que el incidente en sí, fue el manejo que le dio Pierson y el Servicio Secreto a la situación lo que provocó su estrepitosa renuncia. Eso y otras revelaciones de esta semana que también dejaron muy mal parada a la agencia.

Inicialmente, el Servicio Secreto trató de minimizar el traspaso anunciando que González había sido contenido en la puerta de la Casa Blanca. Pero tuvo que rectificar luego que el Washington Post publicara un reporte en el que detallaba lo profunda que había sido la incursión del hombre por los corredores de la mansión.

Durante la audiencia ante el Congreso, Pierson sorprendió a todo el mundo tras reconocer que en los últimos años al menos 16 personas se han saltado la cerca de la Casa Blanca.

Pero tuvo poco que decir, y hasta se convirtió en el hazme reír de la ciudad, cuando los congresistas le preguntaron cómo era posible que González hubiese podido evadir a seis guardias del Servicio Secreto que intentaron detenerlo.

«Yo me pregunto si el problema es que están fuera de forma», le dijo la representante Sheila Jackson Lee, mostrando una foto en la que se ve a los seis agentes persiguiendo a González por los jardines de la Casa Blanca.

Pierson sólo atinó a decir que se trataba de «un error» y que asumía la responsabilidad.

Pero lo que terminó de hundirla fue otra revelación del Post que salió a la luz pública justo cuando la directora se encontraba dando su testimonio.

Según el diario -luego confirmado por el propio Servicio Secreto-, este 16 de septiembre un desconocido se montó al mismo ascensor que el presidente Obama cuando éste visitaba las instalaciones del Centro para el Control de las Enfermedades, en Atlanta. No solo fue otro craso error, sino que el hombre resultó estando armado.

En la audiencia, los congresistas la interrogaron sobre si había informado a Obama, como le corresponde, de todos los incidentes recientes que ponían en riesgo su seguridad. La directora contestó ‘sí’ sobre el caso de González, pero no mencionó nada del caso de Atlanta.

Muchos en el legislativo, que ya estaban enterados del nuevo incidente, catalogaron su omisión casi de encubrimiento.

Ya el martes en la noche, ni siquiera los miembros del Partido Demócrata la estaban respaldando.

«A mi me parece que esta señora debe irse», sostuvo Elijah Cummings, el de más alto rango en el Comité de Control en la Cámara de Representantes.

Y los republicanos fueron implacables. «Lo que ella describe como error son fallas gravísimas a todo nivel. Es el peor mensaje que le podemos enviar a los terroristas del mundo», afirmó Lyndsey Graham tras aplaudir su dimisión.

Pierson, al final, terminó saliendo por la puerta de atrás. Su ‘renuncia’, por ponerlo en términos diplomáticos, fue comunicada por el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Jhonson que, de paso, anunció una investigación interna que será adelantada por su oficina.

En su reemplazo se nombró temporalmente a Joseph Clancy, que se había desempeñado en el pasado como jefe de la División del Servicio Secreto para la Protección del Presidente.

Para esta agencia, que por años fue la ‘joya de la corona’ entre los servicios de seguridad de EE. UU., se trata de un nuevo golpe que vuelve a enlodar su su imagen.

En el 2012, el Servicio Secreto había sido ampliamente criticado por el escándalo que protagonizaron algunos de los agentes que viajaron con Obama a la Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias y que terminaron involucrados con prostitutas.

En el 2009 también ocuparon las primeras planas al confirmarse que permitieron el ingreso a la Casa Blanca de una pareja que no estaba invitada a una recepción que ofreció Obama al Primer Ministro de la India.