Violencia descontrolada en todo el país prende focos rojos

Violencia descontrolada en todo el país prende focos rojos

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De acuerdo con un estudio del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), en México cada 18 minutos y un segundo una persona fue asesinada en alguna de las 32 entidades federativas del país, durante el año pasado, de forma que entre enero y diciembre hubo 29 mil 168 mujeres y hombres asesinados con armas de fuego, punzocortantes o de forma violenta.

La preocupante situación que vive el país es insostenible, no obstante, las autoridades se empeñan en negar los hechos señalando que todo está bajo control.

Francisco Rivas, director de dicho organismo señaló que en Guerrero, dos mil 529 personas fueron privadas de la vida; Estado de México, dos mil 368; y Baja California, dos mil 317, entidades con más registros.

Explicó que los altos índices de violencia en 2017, originaron que Aguascalientes, uno de los estados más seguros, destacara el año pasado, como una de las entidades con la mayor tasa de carpetas de investigación por extorsión, robo a casa habitación y transeúnte.

Además, resume que Querétaro también presenta los más altos índices de robo de vehículo, robo a casa a habitación y negocio.

Consejo Ciudadano

En el mismo tenor se presentó el estudio del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, A.C, mismo que arrojó como resultados del estudio periódico sobre la violencia en los municipios de 100 mil habitantes o más de México, el cual iniciamos en 2012 y proseguimos en 2013, 2014 y 2015, que existe una reconfiguración en el mapa de la violencia.

El cambio más dramático es la inclusión entre los 20 municipios más violentos de tres del estado de Colima: Colima, Manzanillo y Tecomán que en ningún ranking anterior habían figurado entre los primeros 20.

Asimismo, aparte del municipio capital del estado, se sumaron a los 20 más violentos en 2017 dos de Zacatecas: Fresnillo y Guadalupe.

Acentúa esta reconfiguración del mapa de la violencia el que el municipio de Tecomán, Colima, no sólo haya ingresado por primera vez entre los 20 más violentos, como los otros de Colima ya referidos, sino que lo hizo para ocupar el primer lugar nacional.

Con 103.83 puntos en el Índice de Violencia Municipal, que es el más elevado hasta ahora registrado y más de cuatro veces el mismo indicador de violencia nacional, el cual fue de 23.40 puntos en 2017, Tecomán es el municipio más violento del país.

Cabe destacar que en 2015 Tecomán figuró en el lugar 85 del Índice de Violencia Municipal, con 20.46 puntos.

Los lugares segundo y tercero en el Índice de Violencia Municipal correspondieron a Manzanillo, Colima con 77.21 puntos y Chilapa de Álvarez, Guerrero con 75.92 puntos.

Cabe señalar que 106 de los municipios tuvieron un Índice de Violencia Municipal superior al promedio nacional que es de 23.40 puntos.

En 2017 el municipio con la más elevada tasa de homicidios fue Tecomán con 172.51 por cada 100 mil habitantes. Es la tasa más elevada que se haya registrado desde 2012, año en que iniciamos este estudio periódico.

En 2017 fue Zacatecas, Zacatecas el municipio con la más elevada tasa de secuestros: 14.97 por cada 100 mil habitantes, que es 15 veces más elevada que la tasa promedio para el país: 0.93.

Tulancingo, Hidalgo presentó la tasa más alta de violaciones con 39.95 por cada 100 mil habitantes, la cual casi es cuatro veces la tasa nacional de 10.31.

Pachuca, Hidalgo presentó la tasa más alta de lesiones dolosas con 481.15 por cada 100 mil habitantes, la cual es cuatro veces la tasa nacional de 119.88.

Asimismo de los 230 municipios en 118 las tasas de lesiones dolosas fueron superiores a la nacional (119.88).

En 2017 fue Tlalnepantla, México el municipio con la más elevada tasa de robos con violencia: 983.67 por cada 100 mil habitantes, que quintuplica la tasa promedio para el país: 188.04.

De hecho el Estado de México, en particular los municipios conurbados con Ciudad de México, la propia capital del país y Tabasco presentan una grave incidencia de este delito. El Valle de México es la capital del robo con violencia.

De los 35 municipios del Estado de México con más de 100 mil habitantes 21 presentan tasas de robo con violencia superiores a la tasa nacional; de los 16 municipios de la ciudad de México 12 se encontraban en tal calidad y los ocho de Tabasco.

Cien de los 230 municipios tuvieron tasas de robo con violencia superiores a la del promedio nacional (188.04).

Los Cabos, Baja California Sur presentó la tasa más alta de extorsiones con 31.68 por cada 100 mil habitantes, la cual casi es siete veces la tasa nacional de 4.57.

En segundo lugar figuró La Paz, también de Baja California Sur con una tasa de 30.45 extorsiones por cada 100 mil habitantes y en tercero Zacatecas, Zacatecas, con una tasa de 29.26.

Asimismo de los 230 municipios en 89 las tasas de extorsiones fueron superiores a la nacional (4.57).

Los cálculos se basaron en las cifras de delitos en averiguaciones previas y carpetas de investigación iniciadas en 2017 por los ministerios públicos del fuero común respecto a los delitos de homicidio doloso, secuestro, violación, lesiones dolosas, robo con violencia y extorsión, de cada uno de los municipios del país.

Las cifras fueron publicadas por el Sistema Nacional de Seguridad Pública, y corresponden a los datos reportados por las procuradurías generales de justicia de cada una de las 32 entidades federativas.

Las cifras de población son las estimaciones y/o proyecciones del Consejo Nacional de Población.

Centro de Derechos Humanos

De igual forma, el coordinador del Centro de Derechos Humanos “Zeferino Ladrillero”, José Antonio Lara Duque, denunció que México vive una crisis de violencia inédita contra pueblos originarios, comunidades indígenas, periodistas y defensores de los derechos humanos, derivado de las políticas neoliberales impuestas en las últimas décadas.

Dijo que en el marco de las próximas elecciones en nuestro país, el clima de impunidad e inseguridad podría recrudecerse para los periodistas y defensores de las garantías individuales.

“Las elecciones de 2018 por su magnitud y por su cultura política generarán, sin duda, un aumento de conflictividad social, que a su vez podrían provocar un aumento de riesgo que enfrentan quienes defienden los derechos humanos, por eso me sumo al llamado de los relatores de libertad de expresión quienes advirtieron para la necesidad de una respuesta específica de estas circunstancias”, dijo el diplomático de la ONU.

En este sentido, el abogado Lara Duque explicó que la construcción de mega-proyectos (sumamente contaminantes de nuestro medio ambiente), la violencia exacerbada hacia las mujeres, la constante criminalización de la organización y protesta social, así como la intervención armada del Estado en los territorios, ha dejado a cientos de personas desaparecidas, encarceladas o asesinadas por integrantes de grupos paramilitares.

De igual manera, aseguró, la mercantilización, el aniquilamiento de la cultura y memoria histórica, así como la precarización del empleo, la exclusión social-territorial, la falta de acceso a la justicia y, el acceso a derechos básicos como vivienda digna, agua, electricidad, servicios médicos, han hundido al país en una espiral de violencia.

“No vamos a parar hasta que cesen las agresiones por parte del Estado y terminen los ataques sistemáticos y permanentes contra nuestros territorios, nuestros recursos y nuestra vida, del lucro y la barbarie que el capitalismo-neoliberal representa”, apuntó.

Acusó la intención del Estado de blindarse a través del despliegue de leyes represivas como la Ley Eruviel y la nueva Ley de Seguridad Interior, para legitimar el despliegue del uso de la fuerza física en casos de protestas y manifestaciones populares; para herirnos o asesinarnos y, aun así, salir impune.

Papa Francisco

Por otra parte, la presidenta de la organización “Abuelas de Plaza de Mayo”, Estela de Carlotto, dijo que el Papa Francisco está “muy preocupado” por la “insólita” violencia que se vive en México y de la cual el clero no está exento.

“Él dijo que está muy preocupado porque lo que está pasando en México es insólito. Tanta muerte”, señaló.

De Carlotto precisó que el papa Francisco le informó que el pasado lunes 4 fueron asesinados dos sacerdotes en México, durante un ataque armado en el estado de Guerrero.

El libro “Tragedia y crisol del sacerdocio en México”, editado por el CCM y puesto en circulación el mes pasado, hace un recuento de esas 19 muertes y un análisis sobre sus causas y consecuencias.

En la obra se aclara que esos crímenes no son por “odio a la fe”, sino por la prédica religiosa de los sacerdotes que está afectando al “poder” de las bandas criminales que operan en el país.