Se recrudece la ola de violencia en Baja California

Se recrudece la ola de violencia en Baja California

0 62

José Ángel Somera

Como en los tiempos del Cártel de Tijuana el estado de Baja California  se ha convertido a últimas fechas en un campo de batalla entre grupos dedicados al narcotráfico que se pelean la plaza para el libre trasiego de estupefacientes, hasta el año pasado se registraban  más de mil 700 ejecuciones, la mayoría de ellas en la fronteriza ciudad de Tijuana, donde los “mensajeros de la muerte” de los Cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, por medio de la violencia extrema pretenden apoderarse de la entidad para el trasiego de droga, armas, precursores químicos, personas y municiones, por citar alguna de las ilegales actividades.

De acuerdo a  analistas y expertos en la problemática criminal, el año recién terminado supera con mucho a 2016 en materia de homicidios dolosos y/o ejecuciones por parte de los emisarios del mal al pasar de 910 a mil 734, cifra que resulta terrorífica e implanta un récord en la materia. La muerte cabalga en todas y cada una de las calles, colonias y municipios del estado, en el que los enfrentamientos y ejecuciones se han vuelto la constante durante los últimos 12 meses, los más sangrientos en la entidad”.

Mientras que las carpetas de investigación que inician los Ministerios Públicos, se refiere que la gran mayoría de los homicidios dolosos ocurridos el año pasado son producto de las confrontaciones bélicas entre empresas del crimen organizado, entre las que destacan las lideradas por Ismael “El Mayo” Zambada García y Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, las que anteriormente eran “fraternas”.

Los enfrentamientos entre sicarios se han convertido “en una pesadilla” para la sociedad bajacaliforniana en general, la que con justificada razón clama por que las autoridades federales envíen un mayor número de efectivos de las Fuerzas Federales, particularmente militares y marinos.

Las autoridades federales y estatales indican que las luchas por el control de las rutas para el trasiego y venta de drogas, para el ingreso de las mismas a Estados Unidos y el tráfico de armas de este país a México, por citar algunos de los intereses de las organizaciones criminales en conflicto, Entre las ejecuciones registradas figuran las de elementos de corporaciones policiales de los tres niveles de gobierno.

Asimismo, se logró establecer que la escalada de violencia y muerte en “las dos Californias” va en aumento con el paso del tiempo y no sólo en materia de delincuencia organizada o bien ilícitos del orden federal, sino también en materia de robos, asaltos, extorsiones, cobros de piso, explotación sexual, robo de vehículos y otras aristas de la delincuencia, la que ha hecho de Baja California una de las entidades más violentas de la geografía nacional.

Prueba de lo anterior se registró el fin del año pasado –particularmente en noviembre–  cuando las instalaciones del Servicio Médico Forense se “saturaron” y obviamente resultaron insuficientes para “albergar” los cadáveres de las personas que perdieron la existencia en hechos violentos. Resulta increíble el hecho, pero es una triste y amarga realidad, a la que por desgracia deben de acostumbrarse los ciudadanos, quienes son finalmente quienes pagan las consecuencias de la ineficiencia de sus corporaciones policiales y de seguridad.