La CTM atenta contra los derechos de sus agremiados

La CTM atenta contra los derechos de sus agremiados

0 88

Una vez más los sindicatos demuestran que su mejor aliado es el poder, independientemente de los derechos de sus agremiados a quienes utilizan sin pensar en otorgarles verdaderos beneficios, si no es para apoyar a quienes les proporcionen canonjías a cambio de apoyarlos, sobre todo en estos tiempos electorales.

Para nadie es un secreto que la CTM ha sido, a lo largo de la historia, un gran aliado del PRI, al grado que se sabe, utiliza y pone toda su maquinaria electoral al servicio de los tricolores para ayudarlos a obtener el poder y hacerse de municipios y gobiernos, a cambio de beneficios para los líderes sindicalistas, quienes presumen sus riquezas, aún a costa de sus agremiados.

El ejemplo más reciente, se vivió a mediados de diciembre, cuando, al conmemorarse la Gesta Heroica de los Mártires  de Río Blanco, los principales oradores coincidieron en señalar al líder de la CROC, Isaías González Cuevas  y al senador de la CTM Tereso Medina como traidores de los trabajadores por promover una reforma laboral que atenta contra todos los derechos básicos de los trabajadores, pero también va en contra de los sindicatos, de los salarios y de las prestaciones  de los trabajadores.

Por lo anterior, Tereso Medina fue calificado como traidor del movimiento obrero.

La fineza con que se mueve esta Confederación se vivió en todo su esplendor, cuando a tan sólo dos horas de anunciar que se registraría como precandidato, José Antonio Meade se reunió con líderes y miembros de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), donde Carlos Aceves del Olmo, dirigente de la CTM, le dio una gran acogida como al hijo pródigo que vuelve a casa y señalarlo como su futuro presidente, de quien dijo, estaría a su lado para apoyarlo en todo lo que necesite.

En el mismo tenor se presentaron al respaldar al precandidato a la gubernatura de la CDMX, Mikel Arriola.

Aceves del Olmo afirmó que apoyarán a Arriola para que haga una diferencia en la Ciudad de México, pero advirtió que aunque contará con el respaldo de los obreros, la campaña la deberá hacer el candidato en las calles y visitando las casas de los capitalinos.

En este sentido, Fabiola Correa, de la Central Campesina Cardenista, aseveró que a cambio de movilizar el voto, los miembros de estos sectores obrero, campesino y popular reciben dinero y espacios legislativos en el Senado y la Cámara de Diputados.

Mientras que un Maximiliano García Guzmán, académico de la UNAM, coincidió en que lo que obtienen de retribución es poder político, principalmente en los escaños en órganos legislativos o en la administración pública, y grandes transferencias de recursos económicos una vez que el partido al que apoyaron se instala en el gobierno, dinero “para seguir aceitando la maquinaria”, la prueba es que el líder de la CTM, Carlos Aceves, fue diputado y senador.

Al respecto de Aceves del Olmo, obviamente sus riquezas son visibles y criticables.

Hace apenas unos días, en un evento con el Jefe del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto, se presentó con un lujoso reloj, marca Patek Philippe, con valor aproximado de 408,000 pesos.

Lo incongruente del caso es que acude a todo tipo de eventos con relojes, trajes y zapatos de marcas muy costosas, cuando se supone que su bandera política es el bienestar de los trabajadores, que si bien no están en la calle, tampoco viven del mismo modo que sus dirigentes.

Otras denuncias en contra de los líderes de la CTM se basan en el sentido de que han desplazado a una decena de organizaciones “de una forma autoritaria, unilateral y faltando a la ley.

Señalan que destituyen dirigencias sindicales imponiendo a sus incondicionales y perjudicando los derechos laborales de trabajadores de Puebla, Veracruz, Jalisco, Michoacán, Morelos, Estado de México, Ciudad de México, Tlaxcala, Tamaulipas, Guerrero, Guanajuato y Nuevo León, entre otros.

Sus detractores acusan que desde hace varios años han imperado el despotismo y la imposición de caprichos, con la consecuente destrucción de la base orgánica de la Confederación.

Son varios los casos que se han denunciado sobre los líderes de la CTM, uno muy sonado fue el de Ismael Flores Cantú, de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en Nuevo León quien posee 14 propiedades de 100 millones de pesos, y quien es investigado en Estados Unidos, pero no en México.

En Estados Unidos lo acusan de utilizar la estructura de su organización, la Federación de Trabajadores de Nuevo León, para lavar dinero del cártel de ‘Los Zetas’, extorsionar a comerciantes y transportistas, e incluso para la distribución de estupefacientes a través de los taxistas que trabajan para él.

Asimismo, se investiga a seis de sus trece hijos, además de varias empresas en las que figuran como socios, que tienen relación con esta cantidad significativa de dinero en bancos estadunidenses.