Exhiben en video las corruptelas de Emilio Lozoya

Exhiben en video las corruptelas de Emilio Lozoya

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El exdirector en México de la constructora brasileña Odebrecht, Luis Alberto de Meneses Weyll, señaló a través de un video que pagó en 2012 un presunto soborno de 4 millones de dólares a Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuando éste participaba en la campaña del hoy presidente, Enrique Peña Nieto.

En un video dado a conocer por el colectivo de periodistas El Quinto Elemento Lab en Imagen TV, De Meneses relató la relación que llevó con Lozoya desde 2009.

El exdirector de Odebrecht en México señaló que en 2011, la empresa se interesó en el proyecto de una refinería en Hidalgo, para lo que se reunió con Lozoya, quien le hizo algunas recomendaciones.

De Meneses agregó que en el 2012, cuando se desarrollaba el proceso electoral presidencial, Lozoya ganó un espacio en el comité de campaña como coordinador de Vinculación Internacional. Aceptó que decidió invertir principalmente para materializar la relación con Emilio Lozoya, ante una eventual victoria de Peña Nieto.

Por esa razón, Lozoya le dio cuentas abiertas en México y en el extranjero, entre ellas de Latin America Asia Capital y de Zecapá.

Pero el de Meneses no es el único testimonio. Al suyo se suman el de Luiz Mameri, vicepresidente de para América Latina y África, y de Hilberto da Silva, director del Sector de Operaciones Estructuradas o Departamento de Sobornos de Odebrecht, como lo bautizó el Departamento de Justicia de Estados Unidos, pues esa era la instancia encargada de armar los esquemas financieros y hacer las transferencias de los pagos indebidos a los políticos y funcionarios.

Al respecto, el abogado de Emilio Lozoya, Javier Coello Trejo, declaró en entrevista en Grupo Fórmula que el testimonio de Meneses Weyll no está completo en el expediente que existe en la PGR, por lo que opinó que el video presentado pudo haber sido editado.

El defensor de Lozoya aseguró que su cliente no recibió un solo peso de los referidos por el declarante brasileño y que se encargará de probar que esto es mentira.

En agosto pasado, la FEPADE anunció el inicio de la carpeta de investigación FED/FEPADE/UNAI-CDMX/1139/2017 contra de Lozoya, por el presunto financiamiento ilícito a las campañas electorales de 2012.

El proceso en Brasil

Por otra parte se dio a conocer que la información, los documentos y los videos fueron obtenidos por la organización mexicana Quinto Elemento Lab como parte la Red de Investigaciones Periodísticas Estructuradas, articulada por IDL Reporteros (Perú) e integrada por periodistas de La Nación (Argentina), La Prensa (Panamá), Armando Info (Venezuela), O Globo (Brasil) y Sudestada (Uruguay).

Ante los fiscales André Bueno de Silverio y Daniel Ferebek San Paioma, Meneses Weyll renunció a su derecho a guardar silencio y aceptó que la sesión se grabara para ser incorporada en las declaraciones juradas que constan en el expediente del proceso penal 6655.

Su testimonio, ya en manos del Tribunal Superior de Justicia de Brasil, forma parte de las investigaciones del caso conocido como Lava Jato, la mayor investigación sobre corrupción en la historia de América Latina.

Los fiscales brasileños investigan la trama de corrupción en cuyo centro se encuentran el consorcio constructor Odebrecht y políticos de América Latina, comenzando por Inazio Lula Da Silva y decenas de presidentes, ministros, diputados e integrantes de la clase política de una decena de países del continente y de la África de habla portuguesa.

Hasta ahora, 78 altos ex ejecutivo de Odebrecht han acordado sumarse a las “delaciones premiadas” para rebajar penas. Pero sus testimonios no bastan para reducir el tiempo de cárcel o recibir condenas más benignas. Los delatores deben aportar datos y documentos que corroboren sus dichos, además de ayudar a revelar la estructura jerárquica de la organización criminal y su modus operandi.

La información que proporcionen también debe ayudar en la prevención de nuevos delitos y en la recuperación del producto del delito.

Si los colaboradores mienten o proporcionan información errónea, los potenciales beneficios se eliminan y el juez a cargo de la causa puede incluso aumentar las penas.

De hecho, aunque el acuerdo se establece entre fiscales y colaboradores premiados, el juez no está obligado a respetarlo y tiene la última palabra para determinar si la información proporcionada vale la pena y merece ser tomada en cuenta. Si no lo considera así, puede invalidar cualquier convenio pactado.