Jóvenes reciben reconocimiento por su trabajo en favor de México

Jóvenes reciben reconocimiento por su trabajo en favor de México

0 59

Al entregar el Premio Nacional de la Juventud 2017 a 18 jóvenes destacados en diversas disciplinas educativas, culturales y sociales, el subsecretario de Desarrollo Social, Francisco Javier García Bejos, señaló que en esta administración se han emprendido políticas públicas y oportunidades de trabajo para este sector de la población.

En representación de Luis Enrique Miranda, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), resaltó que millones de ellos reciben becas educativas, a través del programa Prospera, por lo que México tendrá profesionistas de toda la República, con seguridad social y otros beneficios con los que saldrán adelante.

El subsecretario de Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional expuso que los jóvenes mexicanos representan las aspiraciones de muchos y recordó que en estos meses en los que se ha vivido mucho dolor y algunos perdieron todo, los jóvenes han dado la cara, así como los que en estos premios han demostrado sus habilidades por una sociedad más sana y segura. Por su parte el director general del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), José Manuel Romero Coello, enfatizó que durante este sexenio se han logrado grandes acciones para los jóvenes, como el acceso a vivienda, mayores oportunidades de educación y salud, entre otras. El Premio Nacional de la Juventud es el máximo reconocimiento que otorga el Gobierno Federal a jóvenes mexicanos de 12 a 29 años, que por su conducta o dedicación al trabajo o al estudio causan admiración entre sus contemporáneos y se consideran un ejemplo a seguir, un modelo de superación personal o de progreso en sus comunidades.  Los premios se dividieron en dos categorías; una a muchachos de 12 a 17 años y otra de 18 a 29, en los temas de expresión artística, logro académico, ingenio emprendedor, fortalecimiento a la cultura indígena, compromiso social, protección al ambiente, derechos humanos, integración, aportación a la cultura política y ciencia y tecnología. Ricardo Pablo Pedro, de origen oaxaqueño, con un doctorado en el extranjero, habló a nombre de los premiados; hizo un recuento de su infancia, donde supo lo que es tener hambre y a su familia separada, lo que lo llevó a prepararse y  aprender el trabajo del campo. Contó que no aprendió zapoteco porque su mamá no quería que fuera discriminado.  Carolina, mujer de origen mazahua, subrayó que todos los objetivos y metas que se propone los cumple y refirió que aprendió a valorar a su familia y el estudio haciendo voluntariado. “Soy la primera mujer profesionista de mi barrio y de mi familia”, resaltó la hoy integrante de la Comisión de Derechos Humanos en el Estado de México e integrante de diversos organismos internacionales de derechos humanos.