Ayer falleció el caricaturista Eduardo del Río “Rius”, a los 83 años...

Ayer falleció el caricaturista Eduardo del Río “Rius”, a los 83 años de edad

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De acuerdo con información de la Gubernatura del Estado de Morelos, Eduardo del Río “Rius” falleció la madrugada de ayer martes a los 83 años de edad, en su casa de Cuernavaca, Morelos. (otras fuentes indican que murió en Tepoztlán, Morelos).
“Rius” era considerado un referente cultural en el país. A finales del año pasado, el gobierno de la Ciudad de México y el Museo Estanquillo Colecciones Carlos Monsiváis le entregaron el Primer Reconocimiento de Caricatura “Gabriel Vargas”.
En aquella ocasión dijo: “Los homenajes son cuando se muere uno y aquí se están adelantando un poco. No se está acostumbrado a que hablen bien de uno, pero se siente bonito, lisito”.
Eduardo Humberto del Río García nació el 20 de junio de 1934 en  Zamora, Michoacán, caricaturista, historietista y escritor que publicó bajo el pseudónimo de “Rius”.
Publicó sus primeras caricaturas en 1955 en la revista “Ja-Já”. Después colaboró en las revistas: Proceso, Siempre!, Sucesos o Política; en periódicos como: El Universal, Ovaciones, La Prensa o La Jornada. Creó revistas de humor político y blanco: La Gallina, Marca Diablo, La Garrapata, Los Hijos Del Averno y El Chahuistle y El Chamuco.
Con la historieta Los Supermachos empezó a acercarse al pueblo, combinando el humor y la política. El éxito fue inusitado, alcanzándose un tiraje semanal de 250 mil ejemplares. El editor de la revista, presionado por el gobierno, le quitó los personajes a Rius, quien se vio obligado a fundar un nuevo cómic: Los Agachados.
Los Agachados son la clave para entender la producción editorial de Rius. En esta revista Rius de 1968 a 1981, abordó todos los temas imaginables: política, religión, sexo, música, fútbol, economía, filosofía, historia, ecología, vegetarianismo y naturismo, física, etc. Con esto, formó una fuente de material importante, el cual recurrentemente utilizó, revisándolo y corrigiéndolo, para hacer sus libros. Se puede afirmar que el 20% del material utilizado en los libros de “Rius” previamente se publicó en Los Agachados o tuvo su origen basándose en algún ejemplar del mismo.
Máximo exponente de la historieta de corte costumbrista, los libros de “Rius” son característicos por ser escritos de manera informal, ilustrados con sus propias caricaturas y recortes de obras artísticas de otros autores, muchas veces intervenidas. Utilizaba un lenguaje sencillo y coloquial para acercar el tema a los lectores no versados en el mismo. Su estilo era irreverente e incisivo, llegando a lo soez. Publicó libros con temáticas de diferente índole, como son historia, filosofía, religión, y medicina popular con propósitos de divulgación.
Sus ilustraciones fueron realizadas con un trazo ágil y espontáneo, de ejecución rápida y directa, quizás a consecuencia de la velocidad a que se veía obligado a realizar su tarea (él mismo se refería a su trabajo como «horrorosos monos»), pero que dotaba a sus historietas de una frescura que singulariza su trabajo. Su grafismo se sitúa dentro de la línea realista, perfilando a sus personajes a partir del menor número posible de recursos; permitiendo al lector reconocer inmediatamente al político cacique y al honrado trabajador. Los fondos de las viñetas están resueltos a través de líneas sencillas.
Sus ideas fueron de contenido izquierdista. Durante la Guerra Fría fue un entusiasta apologista del comunismo y el bloque soviético. “Rius” es un fuerte crítico del sistema político mexicano y sus instituciones (Su majestad el PRI, Los Panuchos, Desde los cristeros hasta Fox), del consumismo (La droga que refresca), del imperialismo (Vera Historia del Tío Sam, La interminable conquista de México) y del combate contra la religión en general, particularmente contra el Catolicismo (Manual del perfecto ateo, El mito Guadalupano y El supermercado de sectas).